WASHINGTON.- Las elecciones de mitad de período que tendrán lugar el próximo martes en EEUU, definirán cómo será para el presidente demócrata Barack Obama gobernar durante los próximos dos años. Según las encuestas, la oposición conseguiría el control de la Cámara de Representantes, en la que llegarían a imponer hasta 55 bancas, además de recuperar el control del Senado.

Los comicios del 2 de noviembre traerán cambios en el Capitolio, en el que se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes, compuesta por 435 escaños, y una tercera parte del Senado, es decir, 37 de 100 bancas. Por otro lado, en 37 estados elegirán gobernador y otros tantos aprovecharán la oportunidad para realizar alrededor de 160 plebiscitos por diversos temas.

La dura realidad económica por la que atraviesa el país del norte y una tasa de desempleo que asciende al 10 % ayudan a que la sociedad tema que todas las propuestas que llevaron al primer afroamericano al frente del gobierno hayan quedado sólo en promesas.

En este contexto, los republicanos han capitalizado el enojo público por los rescates federales de las compañías de autos y los bancos de Wall Street en un potente ataque contra Obama, aunque algunas de sus medidas más despreciadas fueron dictadas por su antecesor republicano, George W. Bush.

El clima de la campaña se torna cada vez más agresivo según se acerca el día de los comicios y el presidente Obama criticó ayer, en su discurso semanal, a dos líderes republicanos del Congreso, desafiando a sus rivales para un nuevo comienzo y a llevar adelante un esfuerzo bipartidista para impulsar el crecimiento de EEUU, afirmando que los legisladores tenían el "deber" de buscar un terreno común.

En su discurso, el presidente instó a demócratas y republicanos a trabajar juntos sobre asuntos como extender los recortes de impuestos a la clase media y a empresas, en busca de una veloz reactivación económica. "El líder republicano de la Cámara dijo que ?este no es el momento para el compromiso?. Y el líder republicano del Senado dijo que su principal objetivo después de estas elecciones es simplemente ganar las próximas", fustigó Obama, refiriéndose al representante John Boehner y al senador Mitch McConnell.

"Finalizar la agenda liberal del Gobierno de Obama lo antes posible es la mayor prioridad política del Senador McConnell", dijo el portavoz del republicano McConnell, Don Stewart. "Durante dos años el presidente y la mayoría del Congreso se han desviado a la extrema izquierda y seguido su propia agenda liberal", añadió.

De hacerse realidad las encuestas, el presidente Barack Obama tendrá que enfrentarse no sólo con una oposición más segura de sí misma, sino también más conservadora que recibe los espaldarazos del populista movimiento "Tea Party". (Reuters - DPA- Especial)